¿Qué pasa en mí cuando me siento solo/a?

Fuente tuestima.com
El ser humano se caracteriza en ser social por naturaleza. Es decir, necesita relacionarse con otras personas. Pero, ¿qué pasa en mí cuando me siento solo/a?

El sentimiento de soledad y la salud emocional

Más allá de la autonomía e independencia, debemos reconocer el aporte de seguridad y bienestar que nos proveen las relaciones interpersonales. Sin duda, estos son aspectos indispensables para mantener un sano equilibrio psicológico.
El sentirnos solos/as conlleva a suponer que tenemos una red deficiente de relaciones sociales, y que las amistades que podamos tener son escasas en sí.
Entonces, ¿Qué pasa en mí cuando me siento solo/a?Cuando este sentimiento se implanta no lo hace aislado, sino que trae consigo tristeza, angustia, ansiedad e incluso miedo.
A esto se suma que, la carencia de un apoyo emocional deteriora en sobremanera nuestra autoestima. Por eso, es muy frecuente que quién se sienta solo converja en un círculo vicioso que le hace perder el interés por el día a día y por emprender nuevas actividades que quizás le ayudarían a conocer a otras personas con quienes podrían compartir afinidades.
cuando me siento solo

El sentirse solo y su repercusión en la salud física

Si bien, en líneas anteriores conocimos algunas repercusiones en el plano psicológico, el sentimiento de soledad también se ha vinculado con un debilitamiento del sistema inmunológico. Y es que, su presencia desempeña un rol esencial en el surgimiento de enfermedades como la diabetes, la artritis y el Alzheimer.
De igual forma, numerosas investigaciones han demostrado que no contar con apoyo social, podría aumenta de manera significativa la mortalidad ante diferentes enfermedades. A la vez que, el hecho que estas personas cuenten con una red social de apoyo (llámense amigos o familiares), se relaciona a una recuperación más rápida ante intervenciones quirúrgicas u otras patologías.

Vivir la soledad en positivo

1.- La soledad también se puede disfrutar, al permitirnos tener más tiempo para nosotros, ofreciéndonos la oportunidad de redescubrirnos y un espacio para cambiar los objetivos que tenemos en la vida.

2.- Podemos invertir una parte de nuestro tiempo en establecer relaciones con nuevas personas. Iniciar o retomar algún curso, actividad deportiva o artística, ya que suele mejorar el estado de ánimo. Además, facilita la convivencia con quienes tenemos gustos similares.

3.- Aprender a disfrutar de nuestra propia compañía. Ir al cine, leer libros o revistas, escuchar música. Salir a caminar, ir al gimnasio. Buscar sentirnos bien con nosotros mismos. Quizás meditación o yoga.

4.- Tomar la iniciativa de entablar nuevas relaciones. Cambiar la rutina diaria, introducir pequeños cambios. Buscar intereses distintos. Determinar qué personas nos interesan, y luego elaborar una estrategia para contactarlas.

5.- Perseguir y alcanzar nuestros sueños. Cambiar nuestro estilo de vida.

6.- Aprender a gratificarte. Regálate cosas, disfruta de las cosas simples. agrade.

7.- No victimizarte. Aunque el mundo resulta en ocasiones cruel, seguramente hay muchas personas que desean conocer a alguien como tú.

Lic. Marcelo Sitnisky Psicologo Cognitivo Conductual Sistémico

MN 44790

Visita nuestro canal…
Síguenos en Instagram…
terapia virtual
BIENVENIDOS
a Terapia Virtual el Primer Portal de Psicoterapia Virtual en Latinoamérica

Cuando no tengo ganas de hacer nada!!!

Autor Lic. Marcelo Sitnisky

La falta de ganas de hacer algo, disposición psicológica donde la persona siente que no tiene sentido plantearse metas u objetivos a corto o largo plazo.

¿Que pasa en mi cuando no tengo ganas de hacer nada?

Entre las señales más habituales de que algo no va bien en quien no tiene ganas de hacer nada encontramos:

– Aislamiento y falta de interacción social.
– Mantenimiento de una vida muy sedentaria.
– Abandono de los proyectos que se mantenían a flote.
– Sentimiento de que se vive sin objetivos ilusionantes y sin rumbo.
– Solo se tiene ganas de dormir.

Recursos para recuperar la motivación


🔘 Actividad Física

La actividad física es una de las cosas que menos entusiasma hacer cuando se experimenta la “falta de ganas de todo”. Sin embargo, buena parte de la solución pasa por activarse literalmente: entregarse a tareas que sean moderadamente demandantes físicamente.



Hacer esto ayuda a alcanzar un estado mínimo de activación que nos ayudará a ser capaces de sentir ilusión por una mayor cantidad de proyectos y experiencias, de modo que es uno de los consejos más importantes al empezar.



🔘 Relacionarse con los demás

Las relaciones sociales generan contextos en los que es más fácil ponerse en contacto con situaciones nuevas y excitantes. Romper con la rutina ampliando el círculo de amistades resulta algo casi espontáneo, que se da sin tener que esforzarse.


La situación ya provee con esta clase de experiencias en las que otras personas nos aportan nuevas filosofías de vida, nuevas perspectivas y fuentes de motivaciones, y que en general, dan motivos para hacer algo más que no sea dormir o permanecer en la cama.


🔘 Llevar una vida saludable

Dormir lo justo; ni muy poco, ni demasiado. Por tanto, evita permanecer durante horas en la cama si no es para dormir. Comer sano, para que no quedarse sin energía fácilmente. Dividir los proyectos en objetivos más cortos.



La falta de motivación es un problema especialmente al principio; una vez que empieces a hacer algo, te causará más placer seguir haciéndolo, y te compensará más el esfuerzo que requiere. Así que, intenta hacer que sea más sencillo empezar a realizar las actividades, dividiéndolas en pequeñas tareas ordenadas secuencialmente (esto resulta eficaz). De esta manera, la perspectiva de ponerse a ello no parece tan dura.


🔘 Adoptar Compromisos

Desde el primer momento en el que una persona decide ponerse manos a la obra para salir de ese estado por el que no tiene ganas de hacer nada, eso ya es un gran progreso, dada la naturaleza del problema a solucionar. Sin embargo, eso no servirá de mucho si no se plasma en acciones, si no se materializa.



Por eso, hay que tener claro desde el primer momento que lo que viene consiste en hacer todo lo contrario de lo que nos pide el cuerpo, dado que en primer lugar el problema es que el cuerpo nos exige quedarnos quietos y no hacer nada. La lógica a seguir a partir de este momento es: Oblígate a verte involucrado en tareas.


🔘 Ir a Terapia

Contar con la ayuda psicológica de un terapeuta es siempre una manera de apostar fuerte por la recuperación de la motivación. Volver a tener ganas de hacer algo más que no sea dormir, muchas veces se resuelve yendo a un un psicólogo.



Lic. Marcelo Sitnisky Psicologo Cognitivo Conductual Sistémico

MN 44790

BIENVENIDOS
a Terapia Virtual el Primer Portal de Psicoterapia Virtual en Latinoamérica